Steve Jobs

Steve Jobs

Nació el 24 de febrero de 1955 en San Francisco, California. Fue uno de los popes de la tecnología del mundo gracias a la creación de la compañía Apple Macintosh. 

Sus comienzos

Steven Paul Jobs nació el 24 de febrero de 1955 en San Francisco, California. Sus padres biológicos solteros, Joanne Schieble y Abdulfattah Jandali, lo dieron en adopción. Steve fue adoptado por Paul y Clara Jobs, una pareja de clase media baja, que se trasladó a la ciudad suburbana de Mountain View un par de años después.

El municipio de Santa Clara, al sur de la zona de la bahía, pasó a ser conocido como Silicon Valley a principios de la década de 1950. Como resultado, el joven Steve Jobs creció en un barrio lleno de ingenieros que trabajaban en electrónica. Esto hizo que se interesara por este campo a medida que crecía. A los 13 años, conoció a una de las personas más importantes de su vida: Stephen Wozniak, de 18 años, un genio de la electrónica.

Cuando Steve Jobs llegó a la edad universitaria, les dijo a sus padres que quería inscribirse en el Reed College, una costosa universidad de artes liberales en Oregón. Aunque las tasas de matrícula eran carísimas para la pareja, habían prometido a los padres biológicos de su hijo que recibiría una educación universitaria, así que cedieron. Steve pasó sólo un semestre en Reed, y luego abandonó, ya que estaba más interesado en la filosofía oriental. Se trasladó a una comuna hippie en Oregón, donde su actividad principal era cultivar manzanas.

Meses más tarde, Steve regresó a California para buscar trabajo. Le contrataron en el joven fabricante de videojuegos Atari, y utilizó su sueldo para hacer un viaje a la India con su amigo Woz.

El origen de la manzana

Woz, cuyo interés por la electrónica se había intensificado, asistía con regularidad a las reuniones de un grupo de los primeros aficionados a la informática llamado Homebrew Computer Club. El club empezó a ganar popularidad tras la aparición del kit de ordenador personal Altair 8800 en 1975. Los conocimientos que Woz reunía en las reuniones de Homebrew, así como su excepcional talento, le permitieron construir su propia placa de ordenador. Steve Jobs se interesó y enseguida comprendió que el brillante invento de su amigo podía venderse a los aficionados al software, que querían escribir programas sin la molestia de montar un equipo informático. Jobs convenció a Wozniak para crear una empresa con ese fin: el 1 de abril de 1976 nació Apple Computer.

Jobs y Wozniak sabían en el fondo que podía tener un gran éxito, y por eso Jobs empezó a buscar capital de riesgo. Finalmente, convenció a Mike Markkula, antiguo ejecutivo de Intel para que invirtiera en Apple 250 mil dólares en enero de 1977. 

Una visita al laboratorio de investigación informática Xerox PARC le causó una gran impresión. Los científicos que trabajaban allí habían inventado una serie de tecnologías revolucionarias que marcarían la industria durante las siguientes décadas, como la interfaz gráfica de usuario (GUI) y el mouse, Ethernet, la impresión láser y la programación orientada a objetos. Jobs se obsesionó con la GUI, que era mucho más fácil de usar que las interfaces de línea de comandos de la época. Entonces se hizo cargo de un pequeño proyecto llamado Macintosh, un ordenador personal que debía ser un aparato barato, “tan fácil de usar como una tostadora”. En 1981, Steve Jobs se puso al frente del proyecto Macintosh y decidió convertirlo en una versión más pequeña.

Los tres años que duró el desarrollo del Macintosh fueron unos de los más productivos e intensos de la carrera de Steve Jobs. Y por supuesto este invento lo catapultó a la fama mundial y le permitió convertirse en millonario.

El fin de una era

El 24 de enero de 1984, después de que Apple hubiera realizado un anuncio televisivo muy memorable para la Super Bowl (1984), Steve Jobs presentó el Macintosh en la reunión anual de accionistas de la empresa. El producto se lanzó a bombo y platillo y durante los primeros meses tuvo bastante éxito. Sin embargo, a principios de 1985, cuando todo el sector de los ordenadores personales cayó en picado, las ventas del Mac empezaron a desplomarse. Sí, Steve Jobs se negó a reconocerlo y siguió comportándose como si hubiera salvado a Apple. Esto creó mucha tensión dentro de la empresa, especialmente entre Steve y el director general John Sculley. Aunque solían estar muy unidos, ahora habían dejado de hablarse. En mayo de 1985, Steve Jobs empezó a intentar convencer a algunos directores y altos ejecutivos de Apple de que Sculley debía irse. En cambio, muchos de ellos hablaron con Sculley, que llevó el asunto al consejo de administración. El consejo se puso del lado de Sculley y, unos días más tarde, anunció una reorganización de la empresa en la que Steve Jobs no tenía ninguna función operativa: sólo iba a seguir siendo presidente del consejo.

Más allá de Apple

Steve creó una compañía de educación, trabajó para Pixar, volvió a trabajar indirectamente para Apple y llevó adelante otros proyectos vinculados a la informática.

En octubre de 2003 se le diagnosticó un cáncer​ y a mediados de 2004 anunció que tenía un tumor canceroso en el páncreas. A pesar de su diagnóstico, Jobs -budista y vegetariano- se resistió durante 9 meses a seguir las indicaciones para realizar una intervención habitual en la medicina convencional,​ y en su lugar siguió una dieta especial de medicina alternativa en un intento de acabar con la enfermedad. Tuvo un trasplante de hígado, luego de eso renunció a la compañía Apple y el 5 de octubre de 2011 fallece a los 56 años en California. 

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